Tarraubella: “Ser sostenible es negocio”
¿Qué es CIFAL?
CIFAL es el Centro Internacional de Formación para Autoridades y Líderes que depende de UNITAR (The United Nations Institute for Training and Research), perteneciente a Naciones Unidas. CIFAL tiene 30 centros en todo el mundo y es la institución mundial de capacitación y entrenamiento en sostenibilidad más prestigiosa. En Argentina trabajamos junto a Fundación EcoConciencia, que es el brazo técnico de CIFAL Argentina en sostenibilidad y cambio climático. Soy el presidente tanto de CIFAL Argentina como de Fundación EcoConciencia.
¿Qué mejoras hubo respecto a las metas de los ODS desde su nacimiento en septiembre de 2015?
Se mejoró mucho en temas de energías (ODS N° 7), puntualmente en lo que refiere a energías renovables. Antes era más económico producir con petróleo que producir con energía solar; hoy en día eso se revirtió y es más barato utilizar energía eólica y solar. Esa fue una de las grandes diferencias que se vieron mejoradas en el tiempo. Dentro del mismo ODS N° 7 también mejoró la eficiencia tecnológica de máquinas que permiten hacer lo mismo que antes gastando menos energía.
¿Qué tan ambiciosa es la Agenda 2030 planteada por Naciones Unidas respecto a las metas por cumplir?
Lo más imposible ya fue posible: que se pusieran de acuerdo 193 países. Si uno va 30 años atrás, cuando se decía que había que ponerse de acuerdo para desterrar el hambre del mundo y no se lograba, la Agenda 2030 fue un punto de inflexión de la humanidad en el que todos coincidieron en desterrar el hambre y la pobreza, combatir la desigualdad y la injusticia y, además, proteger el planeta.
¿Crees que la sociedad en su conjunto conoce los datos del daño que se está generando por los comportamientos que se vienen sucediendo? ¿Qué tan importante es la difusión y la capacitación en temas de ODS?
Creo que la gente no llega a tomar conciencia. Respecto a la capacitación, si se hace de forma tradicional no transforma. Nosotros utilizamos mucho las neurociencias aplicadas a la capacitación, que muchas veces incomoda al alumno porque tiene que salir de la comodidad de leer o anotar para convertirse en un ser vivencial y multisensorial durante el proceso de aprendizaje.
¿Cuál es tu experiencia respecto a la aplicación de los ODS en puertos?
La primera gran experiencia fue en el Puerto de Amberes, un puerto inmenso al que fuimos quince CIFAL de todo el mundo a resolver problemas que ellos nos planteaban en temas de ODS. Ahí fui entendiendo un poco más la importancia de la relación “puerto-ciudad”. Luego, en Buenos Aires, comenzamos a trabajar con EXOLGAN, quienes casi sin tener conocimientos previos en sostenibilidad terminaron asumiendo compromisos climáticos como ser “carbono neutro” antes de 2030, en forma absoluta y sin condicionamiento. También es importante destacar la certificación en ODS lograda por el Puerto de Dock Sud y el compromiso que sus equipos tomaron respecto a la sostenibilidad.
¿Crees que desde los puertos puede nacer una nueva forma de trabajar anclada en los ODS?
La industria marítima fue una de las últimas en meterse en temas de ODS, pero lo hizo con tal energía y con tal fuerza que creo que va a estar liderando a corto plazo la sostenibilidad. Ya se está hablando de buques a hidrógeno, buques a gas y de energías renovables aplicadas al proceso logístico. Desde los puertos se debe generar la posibilidad de otorgar incentivos a aquellos barcos que cumplan requerimientos de sostenibilidad.
¿Cómo convencerías a los principales administradores, gerentes y líderes portuarios para que comiencen a focalizarse en los ODS?
Les diría que estamos en la tendencia del futuro y que hoy ser sostenible es negocio. No lo es solo porque económicamente se reciba más, sino porque también será un legado para las generaciones venideras: es restaurar parte del planeta y ser parte de una nueva historia. Es cierto que hubo y hay contaminación, pero hoy es tiempo de restauración y de cambio, y esta generación es responsable de poder hacerlo.
